A 183 años de la Jura de la Constitución en Uruguay , me encontraba yo en casa disfrutando el día feriado y se materializó esta inspiración que hacía unos días rondaba en mi imaginario creativo.
Algo que me resulta fascinante de crear un rostro es que uno no sabe realmente cómo va a salir, qué facciones tendrá, a no ser que se esté imitando a alguien ,es decir haciendo un retrato de una persona conocida, existente. Pero cuando partimos de la nada, sólo con la idea de un gesto , como en éste caso puntual, no sabemos si ese rostro se parecerá a alguien..habrá alguien en algún lugar del mundo que se parezca a esta mujer? es una pregunta que queda en el aire ...
Al destapar el horno comienza el viaje alquímico. La magia de la transformación No es posible imaginar el aspecto final de la pieza jamás! al menos , con este método. Si bien se eligen los colores, sus combinaciones, y se manejan los tiempos del tránsito desde el horno a la viruta previendo el craquelado; el resultado de la intervención por la reducción, el shock térmico y la variabilidad de los esmaltes es insospechable... Lo que ves al principio es muy distinto de la imagen final. Acontece ante ti esta doble transformación: la metamorfosis de la materia por un lado y por otro la transmutación del sentir del artesano; debiendo acomodar su incertidumbre para que el resultado no acabe en desazón. Habrás de aceptar el albedrío, la magia alquímica del raku. Ali



Comentarios
Publicar un comentario